Abraham nos cuenta su historia desde el día en el que compro a su perro, cuando Cooper llego a su casa Abraham tan solo tenia 6 años de edad y literalmente el aparte de la escuela y tarea el pasaba sus días jugando con su mascota ya que era pequeño y juguetón, los dos se la pasaban corriendo por la casa y niño siempre subía a Cooper a dormir con el.
Al paso del tiempo Abraham comenzó a alejarse de Cooper ya que tenia mas responsabilidades, la escuela y hasta otros gustos y menos interés en el perro hasta que llego un día en el que la mamá del niño se dio cuenta que Cooper ya no estaba del todo bien ya que los veía muy débil y con ganas de no hacer nada y su mamá decidió llevarlo al veterinario a que lo revisaran para saber que es lo que el tenia.
Al llegar Abraham a su casa se dio cuenta que su mamá estaba llorando y rápidamente Abraham le pregunto que que era lo que le pasaba y ella le dijo con lagrimas en los ojos que Cooper tenia una rara enfermedad que lo llevaría a su muerte, desde ese día ni Abraham ni su mama dejaron solo a Cooper ya que le dieron de nuevo ese interés y atención que le daban cuando era pequeño, a los pocos meses el veterinario pidió que llevaran al perro a su clínica ya que le aplicarían la eutanasia ya que Cooper ya estaba realmente muy mal, al paso el tiempo Abraham extrañaba cada vez mas a su perro y los más importante es que reflexiono sobre lo que había hecho, que era darle atención a las cosas o seres mas importantes que realmente siempre estarán para y siempre te serán fieles.
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